Cuando reclamar por algo tan elemental como un puesto de trabajo digno se transforma en reprochable,cuando se cuestiona a gente que intenta lograr algo tan básico, como el paso a planta permanente y dejar de ser un tercerizado precarizado.Cuando muchos hacen oidos sordos a estos reclamos y además los criminalizan,los señalan,y no sólo eso, los asesinan es totalmente reprochable,indignante,egoísta y trágico.Que no se deje pasar la muerte de un chico que tenía convicciones y militaba por ellas como se han hecho tantas otras.Más allá de banderas o metodologías es necesario no dejar pasar por alto este asesinato.
Juicio y Castigo por Mariano Ferreyra
jueves, 21 de octubre de 2010
lunes, 18 de octubre de 2010
martes, 27 de julio de 2010
Exilio
Yo no me voy a avergonzar de mis tristezas,mis nostalgias. Extraño la callecita donde mataron a mi perro,y yo lloré junto a su muerte,y estoy pegado al empedrado con sangre donde mi perro se murió,existo todavía a partir de eso,existo de eso,soy eso,a nadie pediré permiso para tener nostalgia de eso.
¿Acaso soy otra cosa? Vinieron dictaduras militares,gobiernos civiles y nuevas dictaduras militares,me quitaron los libros,el pan,el hijo,desesperaron a mi madre,me echaron del país,asesinaron a mis hermanitos,a mis compañeros los torturaron,deshicieron,los rompieron. Ninguno me sacó de la calle donde estoy llorando al lado de mi perro. ¿Qué dictadura militar podría hacerlo? ¿Y qué militar hijo de puta me sacará del gran amor de esos crepúsculos de mayo, donde la ave del ser se balancea ante la noche?
No era perfecto mi país antes del golpe militar. Pero era mi estar,las veces que temblé contra los muros del amor,las veces que fui niño,perro,hombre,las veces que quise,me quisieron. Ningún general le va a sacar nada de eso al país, a la tierrita que regué con amor, poco o mucho, tierra que extraño y que me extraña,tierra que nada militar podrá enturbiarme o enturbiar.
Es justo que la extrañe. Porque siempre nos quisimos así: ella pidiendo más de mí,yo de ella,dolidos ambos del dolor que el uno al otro hacía,y fuertes del amor que nos tenemos.
Te amo,patria,y me amás. En ese amor quemamos imperfecciones,vidas.
Juan Gelman (Roma/9-5-80)
¿Acaso soy otra cosa? Vinieron dictaduras militares,gobiernos civiles y nuevas dictaduras militares,me quitaron los libros,el pan,el hijo,desesperaron a mi madre,me echaron del país,asesinaron a mis hermanitos,a mis compañeros los torturaron,deshicieron,los rompieron. Ninguno me sacó de la calle donde estoy llorando al lado de mi perro. ¿Qué dictadura militar podría hacerlo? ¿Y qué militar hijo de puta me sacará del gran amor de esos crepúsculos de mayo, donde la ave del ser se balancea ante la noche?
No era perfecto mi país antes del golpe militar. Pero era mi estar,las veces que temblé contra los muros del amor,las veces que fui niño,perro,hombre,las veces que quise,me quisieron. Ningún general le va a sacar nada de eso al país, a la tierrita que regué con amor, poco o mucho, tierra que extraño y que me extraña,tierra que nada militar podrá enturbiarme o enturbiar.
Es justo que la extrañe. Porque siempre nos quisimos así: ella pidiendo más de mí,yo de ella,dolidos ambos del dolor que el uno al otro hacía,y fuertes del amor que nos tenemos.
Te amo,patria,y me amás. En ese amor quemamos imperfecciones,vidas.
Juan Gelman (Roma/9-5-80)
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